martes, 8 de febrero de 2011

DIAS TORMENTOSOS cap 2

……….Durante aquel baile, y muchas vueltas, tuvo el tiempo suficiente de plantearse los posibles caminos a seguir. Dado que había considerado que el mundo bajo sus pies era imperfecto, crudo, injusto, determinó que la pelea ante su futuro de vida, quería hacerlo solo, ni pensar en traer inocentes a este mundo, que sirviesen de engranaje a una continuación de un mundo imperfecto, muchos siglos atrás premeditado.

Cogió su particular transiberiano hacia unas tierras desconocidas y aún más gélidas, pensando que iba a romper una cierta monotonía. Tenía conocimientos del manejo de las armas y como tal, opositó para guardia de seguridad. Su seriedad era su mejor uniforme y valía para ejercer dicho trabajo, pero al cabo de tres años, el mamoneo que se traían sus jefes empezaba a inflarle los cojones, por el retraso de cobro en nóminas y destinos mayoritariamente donde se condicionaba hacer horas a bajo precio. En su destino habitual, en su garita controlaba a través de monitores entradas y salidas, como el perímetro de dicha factoría, le gustaba ojear la prensa y, le llamó la atención la noticia “DOS ROTTWEILER MATAN A SU DUEÑA”. No pudo leer la noticia completa, justo en ese momento alguien desde fuera le llamaba… -¡Bobo! ¡So bobo abre la barrera!

Solo habían pasado unos segundos de la hora en punto en la que había que abrir la barrera, pero aquel elemento, un capataz, un trepa, bajo su nivel alcanzado amplió sus abusos de poder a todos los que manejaba, ninguneándolos, insultándolos, faltándole tiempo para subir a dirección y denunciar a todo aquel que le ponía en duda su obediencia. Jeremiah Johnson, siempre hacia bien su trabajo, jamás le llamarón la atención, pero fue a partir de aquel suceso, y, al día siguiente de haber sido insultado, cuando en su ronda matutina por dicha factoría, quiso conocer a dicho elemento, siempre con la discreción que mandan los cánones. Se preguntaba, como en los tiempos modernos una factoría de tales características, tenían a un elemento que más bien es característico del siglo IXX, aún así como el comité de empresa no había puesto cartas en el asunto, no entendía nada. Siguió a este personaje por la noche, previamente antes había recorrido varias calles hasta encontrar un gato que andaba perdido por la calle y lo llevaba en el maletero, el personaje faltón vivía en las afueras. Cuando se disponía a abrir la puerta con sus llaves, el faltón oye un sonoro ruido detrás suyo y se gira, no conoce de nada al que tiene enfrente, ni sabe sus intenciones, antes de que fuera a pronunciarse, sintió un chasquido con un ligero escozor en su garganta. Resulta, que Jeremiah Jonhson llevaba 20 años afeitándose con una vieja navaja barbera, consideró que aquel era un buen momento para cambiarla, mientras tanto el faltón se aferraba a la escasa vida que le quedaba, pero era imposible parar aquella sangre. Seguidamente le arrancó el envenenado corazón que, metió en una bolsa y se marcho. Horas más tarde la mujer del faltón al abrir la puerta se encontró con el cielo y el infierno, una dura transición, con las lágrimas de cocodrilo podría hacerse un bonito bolso.

Por la mañana, Jeremiah Jonhson se presentó en la perrera municipal con la escusa de que se había encontrado un gato desperdigado. Preguntó por los dos rottweiler que tenían retenidos con intención de sacrificarlos por haber atacado a su dueña y trágico final. ,-Ahí a la vuelta están-, respondió la persona que le atendía y, mientras atendía a aquel desamparado gato, Jeremiah Jonhson con ánimo y curiosidad se fue hasta la jaula de los rottweiler sacó un corazón de una bolsa y se lo lanzó por entre las rejas, dando buena cuenta de ello. Se dirigió hacía el responsable de la perrera preguntándole, -, ¡Esos perros tienen mucha hambre!-,

- Nada, nada, esta misma mañana le vamos a poner una inyección y se acabó.

Agradeciéndole el gesto el responsable de la perrera municipal a Jeremiah Jonhson por el gato, este, se marcho a continuar su rutina diaria, pensaba que los gatos pardos lo eran a cualquier hora del día.

4 comentarios:

cristal00k dijo...

Jo! vaya con tu particular Jeremiah Jhonson. Le trataremos con amabilidad exquisita, vaya a ser que se nos enfade. ¡Vaya!

Vivimos en un mundo que lleva una deriva absurda, donde la haya... Y parece que los límites de lo bueno o lo malo están cada vez más difuminados.

En fin, Terry, un beso.

Antonio H. Martín dijo...

Me ha gustado, Terry, es muy divertido.
Me gustó mucho la película de Jeremiah Johnson, pero la tuya, rayando el cine negro, es mucho mejor. En pocos trazos consigues un fiel retrato de la sociedad en que malvivivmos.

Un abrazo, amigo y vayan mis saludos para la inolvidable pareja manchega.

TORO SALVAJE dijo...

Así se hace hombre!!!

Quien es el bobo ahora?

Saludos.

terry dijo...

Cristal, las personas educadas no tendrán ningún problema con este personaje y, mucho menos que le tomen el pelo.

Gracias, otro beso para ti.




Antonio, me impactó aquella película como adolescente, todos los días desde que amanece hasta el ocaso ocurren historias.

La pareja manchega te envían saludos desde la otra dimensión.

Un abrazo.



TORO, sencilla mente, hay muchos faltones que piden a gritos ayuda.Jeremiah Johnson les hace un favor.

Saludos igualmente para ti.

мι ℓιѕтα ∂є вℓσgѕ